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Cómo hacer dinero - 5. página

Los fracasos

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: Y, ¿qué ocurre con los fracasos?; pues eso, que hay dolor en ellos, que hay sufrimiento en ellos, y que son tuyos; por lo cual, tienes que aceptarlos, afrontarlos, mirarlos cara a cara y decidir qué vas a hacer con ellos. Porque están ahí, y debes aceptarlos y, dentro de lo negativo, porque el mal existe, ¡todos lo sabemos!, pues, de lo negativo, tienes que hacer como hace Dios; y ¿qué hace Dios?; Dios siempre te da a ti y a todos una nueva oportunidad, y cuando dice: “no te digo siete veces, sino setenta veces siete”, son las veces que hay que perdonar a los demás; y como tú eres un igual a los demás, como debes amarte como a los demás, pues eso, a ti mismo también te tienes que perdonar setenta veces siete, al igual que a los demás; aunque a ti no puedes dejarte, porque tú siempre vas contigo mismo, así que tú debes de cambiarte para que no se repita la situación, para que el fracaso te abandone; para que el éxito llegue, lo más rápido y eficaz es HACER EL BIEN SIN MIRAR A QUIEN, es decir, a todos, a ti mismo y a todos, ¡porque sí!, porque es la estrategia mejor para que triunfes, para que tengas éxito allí donde fracasaste, por ti o por los demás, o por ti y los demás. No importa quién haya sido el que no hizo las cosas bien, lo importante es que ahora tú, ¡tú!, las vas a hacer bien. ¡Vas a coger el timón de ti mismo, vas a meditar todo lo que haces, aunque sea la manera de levantar tu vaso al beber, o en decir los buenos días… sea lo que sea, tú entra en ti mismo y disfruta de hablarlo con Dios, porque, ¿cómo vas a hablarlo tú solo teniendo a Dios contigo?; nada, nada, tú a dialogar con Dios, dentro de ti, sin mover los labios, dentro de tu corazón; allí, a buenas con el Hacedor, le cuentas tus planes, le hablas de ti y le pides consejo. Y, ¿contesta Dios? Sí, pero no como tú y yo, Dios contesta al hacerte pensar algo que te ayudará, o al escuchar una conversación en la que comentan esa solución que necesitas, o en las páginas de un libro, o en las palabras de un niño, o en las circunstancias de la misma vida. A eso se le llama la acción de la Divina Providencia.

El “Gran Secreto”

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: Porque el éxito, aunque lo decimos en singular, si no es plural, es un pobre éxito, que no nos da alegría ni dicha, ni nada. Es más, ¡cuántos han triunfado en algo, y ese mismo día se sienten los más fracasados! Tantos. Tantos hay que, por un día de éxito, venden su alma al Diablo, y nunca disfrutan de nada. Por eso, vamos a lo de siempre, al bien, a ser bueno, a hacer lo correcto y lo perfecto. A conocer bien el tema en lo que quieres tener éxito, sea el económico, sea en el físico, sea en el de las relaciones con los demás, sea el espiritual y sobre todo, aquí voy a decirte el Gran Secreto, y es que el éxito lo obtendrás cuando tus relaciones con Dios sean perfectas; sólo así vas a tener éxito en todo lo demás. Algunos lo llaman “Mente Superior”, otros Dios, o “el Yo”, en mayúsculas, o ese Ser superior, o “El que Es”… pero los católicos tenemos ventajas, porque sabemos su nombre de andar por la tierra, y su nombre es Jesús, es Cristo, es el Mesías, que TODOS sabían que vendría a este mundo a dar un Paraíso a los deseosos de Paz y que forman su Pueblo Elegido. Todo esto ha estado y está escrito; bien-bien, no es un secreto, es la Verdad del Universo, la Verdad Universal, la Católica, la que Dios reveló a los hombres y que, llegado el tiempo, Dios se hizo Hombre, y se llama Jesús. Y si Dios pudo hacer esto, ¡y lo hizo!, Dios mismo puede también hacer contigo lo que quieras y se lo pidas y sea bueno. Y tenemos la experiencia Bíblica de tantas personas que le pidieron cosas imposibles para ellos mismos hacer, como curarse, e imposibles para otros, que no los curaron; y Dios, allí donde todos fracasaron, ¡Él ganó!; léelo en los Evangelios, y vive tu fe y pide, desea y pide. ¡Sueña!, y asóciate con Dios. Pruébalo, no te va a costar nada, es un socio que trae su propio capital, y da siempre su firma legal, ¡porque te Ama con toda su Alma!, con todo lo que es: ¡Dios!. Únete a Dios y empieza de nuevo; si las cosas no te han ido bien, como querías, o si quieres que cambien para bien, ¡asóciate con Él, con Dios!, y ve viviendo tu día a día, unido siempre, las 24 horas del día, con Él, porque de esta unión tendrás el éxito pleno y verdadero en todo, porque Dios quiere que seas feliz en todo, con todos, incluso con los enemigos al lado, con los fracasos a la vista y las trampas de los que desean que caigas, allí escondidas. Y Dios, que ve en lo oculto, te dará el éxito a la luz de tu bondad, por tus deseos, por pedírselos, por prepararte para obtenerlos, para sacarlos tú mismo de la vida, porque es divertido trabajar para alcanzar tu éxito. Divertido en el sentido de que todo tú estás en plenas facultades cuando luchas por lo que quieres, pero, ¿qué quieres?… Dios espera que se lo digas, y no por escrito, sino en oración íntima, como un secreto tuyo con el Amo, el Dueño del Mundo: Dios Uno y Trino.

Dios te ayudará

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito:

Las cosas son más sencillas, mucho más sencillas, ¡no te compliques la vida escribiendo tu plan!, ¡piénsalo!, ¡medítalo!, compártelo con Dios mismo, que vive en ti y contigo, y déjate guiar por el Espíritu Santo. Y si no tienes plan, a veces, porque te han dicho que no sirves para nada; otras, porque has comprobado muchos fracasos que has vivido, entonces, no te preocupes, confía en Aquel que todo lo sabe, y que sabe cómo eres, porque te creó, y dile, dentro de ti, en oración, que la oración es eso, hablar dentro de ti con Dios, dile, como te sugiero, dile “mira, yo quiero dinero, quiero éxito y prosperar, pero no sé cómo hacerlo. Así que me pongo a tus pies y seguiré tus orientaciones, que las veré por la realidad de lo que viva, de las circunstancias que tenga; pero Tú, ¡ayúdame!, yo confío en ti, Jesús de Nazaret”. Y ese Dios que se hizo hombre, y que dijo alto y claro que todo lo que pidamos en su nombre a Dios Padre nos lo concedería, pues ¡te ayudará!, no lo dudes. Si se lo has pedido a Dios, y eres bueno y haces el bien, Dios mismo despejará tu presente y forjará tu futuro; pero te aviso, en despejar tu presente, Dios necesitará de ti, no sólo físicamente con tu trabajo, con tu carácter de persona de éxito, que es un carácter bien modelado en el bien y lo bueno, tanto en la manera de vestir, como de obrar, hablar, pensar y cuidarte; porque debes cuidar de ti mismo, porque Dios necesita de ti para darte lo que quieres, lo que le has pedido; así que debes de estar a la altura de un socio de Dios. Tú eres ese socio que has hecho el mejor plan de tu vida, que es asociarte con el Amo del Mundo, que además ¡es tu Padre!, y: te Ama, te Ama mucho, muchísimo, y por ti va a mover unos cuantos “hilos” por aquí y por allí, y claro, eso a veces, da un efecto de posible error, de montones de basura, que Dios está barriendo para despejarte el futuro, pero tú quizás sólo veas esos montones de basura, que además te han hecho tropezar y caer; y mira por donde, has empezado siendo socio de Dios, y parece que las cosas te van peor, que tienes que trabajar más o que incluso te encuentras sin trabajo, y los socios o colaboradores te han decepcionado o traicionado; pero si es así, ¡mejor que te enteres hoy y sigas caminando solo con Dios o con otras personas mejores que las que te acaban de apuñalar!; y es que para tener un éxito permanente, debes, sin embargo, primero, dejar que Dios te despeje el camino, que te quite el polvo y te prepare para que, cuando te llegue el éxito en dinero, no te traiga consigo el fracaso en otras cosas, que también es importante que tengas éxito en ellas para disfrutar así de todas.

Éxito en el dinero

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: El éxito en el dinero, es que el dinero venga a ti, por algo bueno que tú das primero. Y siempre es así; el éxito es la compensación a un bien que has hecho queriendo; esforzándote en ello, preparándote para ello y dándolo, esperas, y pasado el tiempo, va llegando el éxito. Por eso algunos dicen que, según lo que piensas, atraes tú el éxito; no es bien-bien así, pero están bastante acertados, porque, claro, la semilla es necesaria, y la semilla es el pensamiento. Por eso debes pensar bien las cosas, tienes que acostumbrarte a meditarlas, a analizarlas, ¡a juzgarlas!, sí; puedes juzgar un proyecto en tu mente, ¡claro que sí!, y puedes juzgar a una persona en tu mente, para decidir sobre ella, para saber cómo es y poder ayudarla o separarte de ella, o atraerla, como es en el caso de los posibles clientes. Otra cosa es que critiques a la gente, con otros o delante de ellos mismos, pero debes conocer a los demás, como debes conocerte a ti mismo, como debes conocer tu profesión, tu negocio; conocer y juzgar, para sentenciar si cambiar de actitud y mejorar, o aceptar que no hay nada que hacer y que te quieres dedicar a otra nueva oportunidad de idea que vas a crear en tus sueños, por ver que lo que tienes hoy, no es lo que quieres tener. A veces, con algún cambio, las cosas mejoran; ¡a veces empeoran!, pero siempre, todos y todo está en movimiento, por eso también te diré que, el éxito económico, hay que ocuparse cada día de mantenerlo en las mejores condiciones de buenos réditos.

La Verdad, de verdad

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: La Verdad, de verdad, sólo la sabe Dios. Así que, si algunos quieren decirte SU verdad, puedes tener paciencia y escucharlos, y así los ayudas a calmarlos, pero que sepas que lo que te dirán será su verdad, que puede que ellos crean y puede que para ellos sea así, como la dicen, pero la Verdad, la verdadera, sólo la sabe Dios, y a Él debes acudir en oración para calmar tu mente de las “verdades” que te han dicho, para saberte Amado por Dios, y por lo tanto, libre de las “verdades” de los que puede que crean que sea la verdad, pero quizás sea sólo SU verdad. Como tú, puede que tengas TU verdad, pero para tener éxito, lo importante es la Verdad que sólo sabe Dios, y que confiando en Él, en obrar bien por amor a Él, que es Bueno y hace el bien y siempre nos perdona, y SIEMPRE nos Ama, y cogiéndonos de su mano, nos lleva al éxito que, como buen Dios y Padre nuestro que es, quiere que sea nuestro, de cada uno; porque cada uno puede tener su éxito; no necesitamos hacer maldad para triunfar, porque hay un lugar en el mundo para cada uno; también para ti, ¡búscalo!, confiando en Dios que sabe la Verdad de todo y de todos, y sabiéndola, nos Ama y quiere darnos el éxito, que siempre está condicionado en hacer el bien, lo correcto, en todo momento. No tengas miedo a la verdad de otros, puedes escucharlos, sabiendo que la Verdad está por encima de todas las “verdades”, la suya, la tuya, la de cada quien, porque la Verdad es Una, y nos hace libres de todas las demás verdades que se dicen.

Confiar en Dios plenamente

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: Hay que saber que confiar en Dios plenamente, nos da poder, nos da la fuerza de la fe, que es la que hace posible el éxito, en cualquier ámbito de nuestra vida, no sólo el éxito en las finanzas, con el dinero, sino EN TODO, porque nosotros, tú, cada uno, es limitado, no tiene confianza en sí mismo sobre todos los temas en los que una persona, para tener éxito real, tiene que triunfar; no sólo el dinero da seguridad, y por tanto da una cierta paz, y por la paz llega la confianza y la alegría, es decir, la felicidad; pero, ¿qué pasa?, ¿qué nos pasa si no tenemos éxito en la salud, en el amor, en las relaciones humanas?; ¿nos basta el dinero, la fama, el poder?, no. Y nadie, ni tú ni nadie está tan pleno que, por sí mismo, puede tener confianza en un posible éxito en todo. Dios sí que está seguro de Sí Mismo; Dios sí que triunfó en todo, pasando por el sufrimiento, que todos, tú, yo, todos, tenemos que pasar y pasamos en la vida, tanto si tenemos éxito como si no, pero unidos a Dios, a Dios que es Perfecto, que es Todopoderoso, se puede tener el éxito en todo, EN TODO; porque Dios triunfó, tuvo éxito, ¡Dios es un ganador!, y Él puede y quiere ayudarnos en todo, no sólo en la fe, en darnos la fe, en creer en Él, que es Dios y lo puede todo; porque la fe es esto, creer en Dios y en que nos Ama y nos cuida; la fe no es creer en uno mismo, ¡en eso nadie puede creer, por más confianza que se tenga en uno mismo!; porque si tú crees en ti, y tu compañero de trabajo cree en él, ¿a quién van a dar el cargo superior en la misma empresa por el que ambos trabajáis, queréis, lucháis y tenéis confianza en que será vuestro?; la experiencia de la vida, nos dice que la fe en ese nosotros mismos, es más confianza que fe, porque no tenemos nosotros todo el poder y todo el control, nuestro y de los demás, que se necesita para el éxito, pero Dios sí, Dios nos conoce a cada uno, Él conecta con cada uno, Él Ama a cada uno. Sí, también a ti. Por eso te digo que sólo en Él, en Dios, en Cristo, podemos tener éxito, el éxito que nos puede hacer felices, el éxito de la paz interior, de saber que hemos hecho lo correcto, por hacer siempre el bien. Porque sí se puede triunfar haciendo siempre el bien sin mirar a quien; es más, es la única manera posible de tener éxito, sí.

Cómo hacer lo que quieres

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: Sabes lo que quieres, pero no sabes cómo hacerlo; tienes dos opciones, o aprender, o asociarte con quien sepa. Pero todo y así, tienes que aprender de lo que quieres; si no lo aprendes, si no lo conoces bien, no lo amarás; y sin amor, amor a las cosas, ¿hasta dónde crees que puedes llegar? Hay en ti la capacidad de amar las cosas y las personas, para así conocerlas y servirlas, y hacer con ellas un mundo mejor, el mundo de lo posible, el mundo de los sueños hechos realidad. Pero estudia, aprende tus cosas, aprende de qué va tu deseo, ¡conócelo!, disfruta de conocer todo referente a lo que quieres hacer, o ser, o tener. Pon en tu buscador de Internet la-s palabra-s que hagan referencia a tu deseo, y aprende de él, ten información de él. Y si necesitas estudiar, ¡hazlo!, vale la pena que dediques tiempo a conocer cómo es tu deseo, porque es tuyo, lo has adquirido por tu imaginación, que te ha hecho pensar en eso que quieres, y lo has soñado, y lo has deseado y has orado a Dios por ello, y te has preparado como persona para ser receptor de todo lo que haga falta para que tú, como persona y como profesional, puedas acceder a ello. En los 200 mensajes que he elaborado y ya conoces, en ellos está la base de todo éxito; si fallas en alguno de ellos, fallará tu éxito, porque el éxito real y duradero, lo recibirás por tu fe y oración, por tu trabajo y profesionalidad y por la caridad en tu manera de obrar, caridad que empieza por ti mismo. Sé persona, esa persona que Dios quiere que cada uno de nosotros sea, una persona buena consigo misma y con los demás. Todo lo tienes explicado en los 200 mensajes que ya te he dado. Ya los sabes; entonces, debes aprender ahora sobre tu deseo, ¡conócelo!

¿Qué tienes para empezar?

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: Sabes lo que quieres y aún no has empezado a construir tu sueño en hechos reales y concretos. Empieza a valorar lo que tienes, ¿qué tienes para empezar?… pues empieza con esto, y reza, ora, para que Dios te dé más, pero empieza. No dudes de Dios; de ti, duda si quieres, pero ¡no dudes jamás de Dios!, ¡Él es Todopoderoso! Dale una ojeada al mundo, a todo lo que ves, ¡a ti mismo!, y no me digas que lo tuyo es más complicado que todo lo que ves y que Dios ha creado. ¿¡Ves!?, anímate, tu Socio, Dios, y tú, vais a conseguirlo, pero Él, Dios, necesita de ti, para realizar contigo eso que tú quieres. No te dediques de pleno a tu deseo, si no tienes dinero para seguir viviendo, para sobrevivir, mientras Dios no haga real tus oraciones a Él. Dios necesita de tiempo para hacer encajar en tu vida, en tu realidad, este nuevo cambio que quieres tener. ¡No dudes del Poder de Dios!, ¡no dudes de su Amor por ti!; Él te Ama, seas como seas, seas como hayas sido, y quiere ayudarte en todo lo bueno que desees y quieras. ¡No lo dudes!, aférrate a la fe, porque la fe es esto: creer que Dios puede hacer posibles tus deseos. Y los hace, si se lo pides, pero ¡pide!, empieza ya; ¡vamos!, empieza ya; y si dudas, pide a Dios que te ayude en tu duda, a creer, a empezar. Tienes un socio que es Dios, no lo olvides jamás. Y de momento, sigue con tu vida cotidiana, ¡sobrevive!, para alcanzar tu éxito.

No abandones tu deseo

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: No abandones tu deseo; si lo abandonas, puede que no lo desearas realmente, puede que en vez de un deseo sea un capricho, y los caprichos no tienen constancia en la mente humana ni en el corazón. Tú no puedes ser un caprichoso, ¡sólo tienes una vida!, ¡ésta!, así que, decide lo que deseas, ¡piénsalo ya!, asesórate, pide consejo a profesionales, a personas que entiendan y que hayan tenido éxito en ello; haz un estudio de tu deseo, ¡conócelo TODO sobre él!, porque es lo que quieres, porque es lo que has decidido desear, porque es lo que quieres para tu vida, para vivir tu vida con ello, dedicándote a ello, perfeccionándote con ello, ¡cambiando al mundo con ello!; así que, si lo tienes pensado, ve llevando un estudio de ello, ve estando al día sobre ello y disfruta de lo que quieres, ¡ámalo!; y para amarlo tienes que conocerlo, tienes que ser un buen profesional de lo que quieres, ¡tienes que ser el mejor! Si no lo disfrutas, si no lo amas, posiblemente sólo sea un capricho; así que, si es un capricho, fracasarás. Sólo dura lo que uno ama y desea y quiere de verdad; aunque esto también pasa por sus facetas de posibles fracasos temporales, en los que tu deseo te ayudará a salir de todas las contrariedades, es más, encontrarás en ellas un éxito, allí escondido, el éxito de mejorar tu deseo, porque si fracasas, es que debes plantearlo mejor, debes reestructurarlo para que sea más perfecto, para que sea un éxito.

¿Qué quieres?

Te habla Montserrat Bellido Durán, para tu éxito: Y aunque fracasases, sigue esperando la realización de tu-s deseo-s, ¡porque Dios puede y QUIERE hacerlos realidad! Siempre dijo a todos y cada uno que se le acercaba: “¿Qué quieres?”… Sabes que tienes que pedir, y sabes que en este mundo, muchos destruyen los planes de Dios, porque es así la verdad; ¿cuántos hay que van contra la paz y contra el amor?; y sabemos que Dios quiere que haya ambas cosas en el mundo que Él creó… Así que, si algunos desbaratan los planes de Dios, puede que también desbaraten los tuyos, ¡no vas a ser menos que Dios!, pero recuerda también, que esa aparente derrota que le dieron a Jesús, Dios, Él, la convirtió en victoria, porque resucitó; y tú con Dios, siempre con Dios, pueden algunos desbaratar tus deseos, incluso ya cumplidos, pero ¡tranquilo!; Dios, de las derrotas hace victorias, aunque como siempre, necesita de tiempo, de tu fuerza de voluntad y tus deseos de trabajar de nuevo en ello, con ello. Pase lo que pase, aunque fracases, tú, con Dios, puedes seguir de nuevo; Dios sólo necesita de ti para demostrarte que es Dios, ¡y lo es!